martes, 17 de mayo de 2016

La fealdad de Jesús Muruais


Jesús Muruais era un hombre feo, hosco y taciturno. Sin embargo en lo más profundo albergaba un cierto humor sardónico y negro que dejó traslucir en sus Semblanzas Galicianas, al versificar lo más negativo de los intelectuales de su época, todos contemporáneos suyos e incluso amigos. Estas dedicatorias poéticas, realzando los defectos, en una clara actitud de desafío ante sus iguales, le granjeó no pocas antipatías y enemistades, pese a comenzar así su serie de diatribas:

Sin intención de faltar
Y solamente por reir
Hoy me puesto a retratar
Sin intento de zaherir
A nadie en particular.

Pero no todos se rieron, y desde luego varios se sintieron blanco de sus chascarrillos. Los menos le siguieron la broma y aplaudieron las gracias del autor, sin duda sintiéndose menos agredidos que los demás.
Pero en definitiva, y para mitigar el impacto de sus dardos venenosos, él mismo destaca lo peor de sí, cuando en el prólogo de su polémica obra escribe:

No ha podido aparecer
La semblanza del autor
Porque en un espejo al ver
Su propia figura, ayer,
Se ha desmayado de horror.

A diferencia de su hermano Andrés que mostraba un rostro levemente surcado por las cicatrices de una temprana viruela, pero era un apuesto mozo (al menos los retratos que de él poseemos así nos lo muestran), Jesús era muy poco agraciado. Esta característica física le hizo retraerse en sí mismo y encerrarse en su biblioteca, solazándose en un mundo imaginario y coleccionando fotos y postales eróticas que le permitirían ver en el papel lo que no le estaba permitido gozar del natural. Se convirtió en el “mirón lujurioso” tal como lo califica su biógrafo José Antonio Durán.
Marcelino Sos Martínez le dedicó estos versos que, aunque pretenden ser un chascarrillo dirigido al amigo, resultan ser toda una diatriba en verso, pero que sin duda ponen de relieve fielmente el carácter moral y material del personaje.

De lo malo y de lo feo
eres, Jesús, el non plus:
así que cuanto te veo,
cuando te escucho o te leo
veo a Caifás, no a Jesús.

Torcuato Ulloa no se muerde la lengua cuando da una de cal y otra de arena al afirmar en un artículo aparecido en el Diario de Pontevedra el 10 de abril de 1890:

Únicamente con ocasión de alguna conferencia pueden oírse sus opiniones en literatura y solo en conversación particular puede disfrutarse de su inagotable chiste, por cierto en chocante contradicción con el aspecto de su figura lánguida y de su fisonomía de estuco.

Por último, es el periodista y poeta Javier Valcarcel Ocampo quién, en respuesta a la semblanza que Jesús Muruais había hecho de él, nos transmite sus impresiones sobre Jesús Muruais en clave de humor con esta “carta abierta” publicada en la revista Galicia Moderna, el 15 de octubre de 1897.

A MI AMIGO Y COMPAÑERO JESUS MURUAS

Mi querido amigo y dueño:
de aplaudiros tengo empeño,
porque de Atisbos[1] variasteis,
pues lo que antes publicastes,
a fe que me daban… sueño.

¡Con qué alegría y placer
veo esa gracia especial
que comenzais a verter!...
Gracias a que Reverter[2]
no conoció vuestra sal!

Fortuna fue para vos
no diese con tal salero,
pues, de un gran proyecto en pos,
a saberlo, ¡vive Dios
que os arrienda al extranjero!

En cuanto a mi aún se resiste
mi razón, en algún punto,
a creer que escriba algún chiste
quien tiene cara más triste
¡que el semblante de un difunto!

Mas, tus Semblanzas[3] he visto,
en las que, haciendo de listo,
con chirigotas te vienes,
lo cual me prueba que tienes
¡la gracia de Jesucristo!

Aunque, juro a Belcebú,
que en ellas haces el ,
y más de uno lo notó,
al decirme que soy yo
¡mucho más feo que tu!

(Que te apeé el tratamiento
he notado en este instante;
perdona el atrevimiento…


¡A mí me ofusca al momento
la fuerza del consonante!)

Tú, con la cara de un mico
¿vas la mía a confundir?...
Que eso hagas no me explico.
¿Yo más feo?... ¡Vamos, chico,
que es fuerza de discurrir!

Es preciso obcecación
para tal afirmación
como en mi semblanza veo…
¡Si a ser como tú tan feo
me tiraba de un balcón!

En fin, que para probar
a donde puede llegar
lo feísimo que eres,
por mucho que te me alteres,
te voy un ejemplo a dar.

Y es que, si me vuelven loco
mis chicos, y me sofoco,
les grito:–«A ver si os calláis!»
y no añado: –«¡Ahí viene el coco!»
sino:–«¡Qué viene Muruais

Y entonces, observar puedo,
desde el chico hasta el gandul,
que abandonando su enredo,
los pobres llenos de miedo,
¡se esconden tras de un baúl!

Esto, siempre que pasó
resultado igual me dio,
créemelo cual si lo vieras.
con qué, chico: ¡¡ya quisieras
ser tan guapo como yo!!
Si así se las gastaban siendo amigos, ¿qué no se escribirían cuando realmente existiese animosidad entre ellos?
JMRG. Pontevedra 17 de mayo de 2016

[1] Atisbos era el título genérico de una serie de artículos sobre crítica literaria que Muruais escribió en la revista Galicia Moderna.
[2] Probablemente se refiere a Juan Navarro Reverter, ministro de Hacienda desde 1895 hasta 1897.
[3] Semblanzas Galicianas. Colección de versos dedicados a personajes de la época. La primera edición salió publicada en Orense en 1876. En 1884 las ampliaría a más personajes y se publicaría en La Coruña.

viernes, 20 de marzo de 2015

La suerte de Jesús Muruais

 Aconteció a Jesús Muruais, tres años antes de su muerte, que obtuvo el primer premio en el sorteo de la Lotería Nacional celebrado el 28 de febrero de 1900. La noticia fue publicada al día siguiente en el Diario de Pontevedra:

El número 4.844 que en el sorteo de ayer obtuvo el premio mayor, se hallaba consignado con carácter de fijo a esta Administración de loterías desde la publicación de la hermosa novela Misericordia del insigne Galdós, que tanto éxito acaba de obtener en el folletín de Le Temps.
Nuestro querido amigo D. Jesús Muruais, casi tan aficionado a la lotería como a la literatura, encontró a la cabeza de la página 216 del mencionado libro el número 4.844, que se le antojó cabalístico.
Jesús Muruais Rodríguez
Desde que apareció la obra en junio de 1897, jugó a ese número, que aunque reacio en obtener premios chicos, no tardó en recompensar con el gordo la constancia del actual poseedor de tres décimos, nuestro citado amigo.
Si «Benina» no fuese un personaje imaginario nacido al calor de la fantasía de nuestro primer novelista, bien merecía un décimo, por ser ella la que con menos fortuna juega a ese número en la citada página de Misericordia.[1]

Dada la curiosa e insólita elección del número, la información anterior fue publicada en los periódicos madrileños del 7 de marzo, El Día, La Correspondencia Militar y El Imparcial, bajo los encabezamientos «Combinación lotérica», «Las Corazonadas y la Lotería» y «Cábalas lotéricas» respectivamente, siendo reproducida exactamente tal cual se había redactado en el Diario de Pontevedra.
En 1900 el décimo estaba premiado con 10.000 pesetas. Jesús Muruais poseía tres décimos de ese número que le proporcionaron la cantidad de 30.000 pesetas. Hemos tratado de averiguar que cantidad supondría hoy esa cifra y hemos llegado a la conclusión que esos 5.000 duros del año 1900 equivaldrían aproximadamente a unos 75.000 euros de hoy en día.
Desafiando todas las leyes matemáticas de la probabilidad, la fortuna vuelve a llamar a su puerta un año más tarde, siendo agraciado con el premio mayor del sorteo del 10 de abril de 1901. En esta ocasión ganó 100.000 pesetas, 300.000 euros de hoy, con el número 7900. En este sorteo también fueron agraciados su esposa y su cuñado Pedro Martínez Casal que también fue favorecido con la misma cantidad.
Muruais regaló a Víctor Said Armesto, que en aquel momento pasaba por dificultades económicas, la cantidad de 5000 pesetas.
Este primer premio de la lotería Nacional fue vendido íntegramente por la Administración de loterías de Pontevedra y estuvo bastante repartido[2].
Esta inusitada fortuna en nada cambió su vida, y en algún periódico se pudo leer:

Le tocó la lotería al literato gallego D. Jesús Muruais. Pero ni por esas se le puso el genio más dulce, pues continuó escribiendo sus aceradas semblanzas y sus artículos biliosos.[3]

Su afición a la lotería[4] y evidentemente una suerte inaudita, supusieron una inyección económica que seguramente incidió en un considerable aumento en los fondos de su ya voluminosa biblioteca, a la que se entregaría con pasión los últimos años de su vida, abandonando cualquier otra actividad debido a la enfermedad que lo mantenía recluido en su domicilio[5].
Dado que todo apunta a que sus rentas familiares eran importantes y su situación económica parecía ser perfectamente solvente, Muruais repartió el premio con muchos de sus amigos, demostrando un talante desprendido y generoso hacia los menos favorecidos por la suerte. Incluso llegó a regalar una participación a una vendedora ambulante de la plaza de Méndez Núñez que se apostaba con su mercancía bajo su vivienda.
Extraído del libro: Historia desvelada de una traducción. El binomio  Millán-Muruais  de José M. Ramos


[1] En efecto, la página 216 del libro de Galdós, comienza precisamente con el número 4.884. El extracto es el siguiente: […]: «…salió Benina, y llevó al poco rato un décimo del [216] 4.844, el cual, visto por los otros, y oído cantar por el ciego, produjo en toda la cuadrilla lotérica la mayor confusión y desconcierto, como si por arte misterioso la suerte se hubiera pasado del uno al otro número […]».
[2] En La Correspondencia Gallega del 11 y 12 de abril de 1901, se da la relación de los afortunados.
[3] En El Orzán de la Coruña del 24 de julio de 1927, se publica este suelto en una sección de efemérides del día.
[4] Increíblemente, el 20 de octubre de 1902 volverá a tocarle la lotería, poseyendo 3 décimos del número 5813, con los que obtuvo 900 pesetas. (Diario de Pontevedra, 21 de octubre de 1902).
[5] Pese a su aparente recogimiento, de vez en cuando participaba en las actividades de la comunidad. Así, con motivo de la tómbola benéfica o Kermesse que en 1897 organizó la “Sociedad Económica de amigos del país de Pontevedra”, donde se impartían clases de forma altruista a adultos, Jesús Muruais aportaría dos floreros de porcelana, un ejemplar de la novela de Feuillet, Julia de Trécoeur encuadernado y ricamente ilustrado y un ejemplar lujosamente editado de Las madres de Daudet. (Reseña aparecida en el Diario de Pontevedra, el 22 de julio de 1897).

domingo, 15 de febrero de 2015

Literatura francesa en la biblioteca de Jesús

  Para constatar la pasión que Jesús Muruais sentía por la literatura francesa, basándome en el catálogo completo elaborado por Jean-Marie Lavaud, citaré a los autores de origen francés que contiene su biblioteca. Relacionaré las obras de aquellos que presentan tres o más trabajos. A los restantes los citaré al final sin indicar el título de las obras para no extender en exceso el listado.
Al final, y entre paréntesis, se indica el número de referencia de la obra citada para su búsqueda en la biblioteca pública "Antonio Odriozola" de Pontevedra, donde se custodia desde su compra a mediados del siglo XX.
 
Autores con tres o más obras

AUBERT, Charles (1632-1702):
Le cas de Melle Suzanne. Eaux fortes para Jules Henriot. París, Impr. P. Faivre, 1883. (Les nouvelles amoureuses. VII.) (2250).
La marieuse. Paris, Marpon et Flammarion, s.a. (Col. Auteurs celebres.) (2680)
El principe Marjá. Traducción de Fermin Berastegui. Madrid. A. Pérez impr., 1887. (Las novelas amorosas)
La puce. Eaux fortes par Jules Henriot. Paris, Labure, 1883. (Les nouvelles amoureuses IX.) (2249)
Sachá y Loudmilla. Los últimos bandidos. Trad. De Fermín Berastegui. Madrid. A. Pérez Impr., 1887. (Las novelas amorosas.) (2252)
– Véase Le Nouveau Décaméron.
Varvara- Tomo VIII.

AUGIER, Émile (1820-1889):
Théatre complet. Paris, Calman Levy, 1882-1890. 7 vol. (2325 a 2330 y 4145)
Les Fourchambault. Comédie en 5 actes. 22ª ed. Paris, Calman Levy, 1884. (2367)
Oeuvres diverses: Les propiétaires. Les méprises de l’amour. La question electorale. Discours de réception à l’Académie Française. (2405)

BALZAC, Honoré (1799-1850):
La cousine Bette, 10 compositions par G. Caïn gravées par Gaujean et Géry Bichard. Paris, Quantin, 1882. Coll. Calmann Lévy.) (2025)
Le Pére Goriot. Scènes de la vie parisiense. 10 compositions para Lynch, gravées a l’eau forte par E. Abot. Paris. A. Quantin Impr., 1885. (Coll. Calmann Lévy) (2026)
–Véase Le Diable a Paris (2628)

BANVILLE, Théodore de (1823-1891):
Les cariatides. Ed. définitive. Paris, G. Charpentier, 1879. (2421)
Les Exilés. Ed. définitive. Paris. G. Charpentier, 1878.
Odes funambulesques. Ed. définitive. Paris, G. Charpentier. (2419)
Petit traité de poésie française. Paris, G. Charpentier, 1881 (2415)
Petites études. Mes souvenirs. Victor Hugo, Henri Heine, Théophile Gautier, Honoré de Balzac, Honoré Daumier, Alfred de Vigny, Alexandre Dumas. París, G. Charpentier, 1882. (2417)
Riquet à la houppe. Comédie féerique. Paris, G. Charpentier, 1884. (2416)
–Véase Le Noveau Decaméron num. (2111-20) con:
La vie en rêve. Tomo I; Enfantillages. Tomo II. Une amie. Tomo III. Le malade guéri. Tomo IV. Les servantes. Tomo V. Ressuscités. Tomo VI; Le chêne et le roseau. Tom. VII; Tü. Tomo VIII.; Rien. Tomo IX; Le vengeur. Tomo X.

BARRIERE, Marcel (1859-1954):
Le nouveau Don Juan. L’education d’un contemporain. Paris, Alphonse Lemerre, 1900. (2582)
Le nouveau Don Juan. Le roman de l’ambition. Paris, Alphonse Lemerre, 1900. (2581)
Le nouveau Don Juan. Les ruines de l’amour. Paris, Alphonse Lemerre, 1900. (2580)

sábado, 17 de mayo de 2014

Andrés Muruais. El díscolo bardo del Lérez (biografía)

     Después de obtener el Premio de Investigación "Carmela Arias Díaz de Rábago" convocado por la Diputación Provincial de Pontevedra, con el libro Historia desvelada de una traducción: El binomio Millán-Muruais (puede
consultarse en la colección de inéditos de la Biblioteca de la Diputación Provincial de Pontevedra), acometí la biografía de un personaje excepcional: Andrés Muruais. Este poeta pontevedrés fue un referente en los ámbitos literarios de finales del siglo XIX, pero mayormente fue un activista social que
reanimó una ciudad burguesa y apática, haciendo de Pontevedra la que sería denominada, con justicia, la Atenas gallega por las iquietudes literarias que en ella se forjaron, siendo Andrés Muruais, junto con un grupo de amigos, los que resucitaron esas ínfulas culturales que hicieron de nuestra ciudad un núcleo de actividad cultural dentro de una sociedad burguesa y rural que estaba sometida, la primera a una abulia acomodaticia y la segunda a un analfabetismo endémico.
     Este libro, titulado Andrés Muruais. El dísculo bardo del Lérez, también puede ser consultado en la colección de inéditos de la Biblioteca de la Diputación Provincial de Pontevedra.
     Para los interesados en la figura de este entrañable y excepcional personaje, reproducimos el índice del libro:



INTRODUCCIÓN (pág. 9)
CAPÍTULO I.- Andrés Leandro. La partida de bautismo. Una concesión de venta de tabacos. Genealogía de los Muruais. Parientes orensanos. Una familia burguesa. La casa del Arco. Un drama familiar. Las matemáticas de nuestros tatarabuelos.  (19)
CAPÍTULO II.- La infancia. Una época políticamente convulsa. Una madre tolerante. Niños caprichosos. Bachillerato mediocre. Un paréntesis en Orense. Tan solo un sobresaliente.
CAPÍTULO III.- Soplan vientos de Francia. Un universitario lúbrico. Un cuaderno manuscrito. Pecados de juventud. Irreverente y blasfemo. El gusto por lo erótico. Poemas épicos. El seductor y el mirón lujurioso. Escepticismo y pesimismo en el amor.   
CAPÍTULO IV.- Santiago. Estudiantes y picaresca. Un juguete cómico. Poner en fuga al burgués. Un moderno Atila. Enzarzado con los artesanos. Una Sociedad revolucionaria. Café a la prusiana. Un joven apuesto. El noviazgo        
 CAPÍTULO V.- Licenciado en Medicina y Cirugía. Un expediente plano. ¿Médico sin vocación? Una formación integral. ¡Salud, hijos predilectos de la gazuza!.
CAPÍTULO VI.- Gallegos en Madrid. Galicia Literaria. La “morriña” por la tierra. Enfrentamiento fratricida. Una Sociedad efímera. Amarga disolución. Tipos de Galicia.
CAPÍTULO VII.- Ideas políticas. Un entramado sociopolítico complejo. Federalista cantonal. Anticlericalismo militante. Soflamas contra la Iglesia. Solidaridad con Curros Enríquez. ¡Qué crucifiquen a Carlos VII! La breve estancia en Pontevedra de Alfonso XII. La polémica con Alfredo Brañas.
CAPÍTULO VIII.- El periodista. Las dos caras de la misma moneda. El auge del quinto poder. ¿Quién es Teucro? El Deber y La Constancia. Pontevedra en el año 3000. La Crónica de la semana. Artículos costumbristas. Teucro versus Ayax. El Independiente. Andrés Muruais versus Indalecio Armesto.
CAPÍTULO IX.- Incursiones en el teatro. La Hija del Timonel. Los plácemes de Emilio Álvarez Giménez. Críticas negativas. Loas a las actrices. Doña Hermenegilda: una pieza cómica inédita inspirada en hechos reales. 
ILUSTRACIONES.
CAPÍTULO X.- El poeta. Injusto reconocimiento. Cantos inarmónicos. Una metamorfosis lingüística. Poesía costumbrista. O bautismo, Cousa de mozos. Una crítica furibunda. Unha de paus. Acusado de plagio. El álbum de Carmen Babiano Méndez-Núñez  
CAPÍTULO XI.- Los Juegos Florales. Los pioneros de 1861. D. Filiberto: más que un Gobernador Civil. Una crónica de los festejos. Los poemas dedicados a Galicia. El primer himno a Galicia.
CAPÍTULO XII.-  Un activista social. El carnaval pontevedrés. La leyenda del rey Urco. Teucro versus Urco. Reinado y muerte del Urco. La muerte de la Cuaresma. El duende de los soportales. Influencias literarias del Urco. Los hermanos Muruais en La saga/fuga de J.B. Los intentos de recuperar un glorioso pasado.
CAPÍTULO XIII.- La muerte de Teodosio Vesteiro Torres. La implacable guadaña. Un joven Muruais enfermizo. Un diagnóstico confuso. Un entierro multitudinario. El incidente entre las bandas de música. El primer difunto notable de San Mauro. Un busto de polémica autoría.
CAPÍTULO XIV.- La Corona Fúnebre. Una suscripción popular. Respuesta unánime de los poetas gallegos. Tardía aparición. Madre y Patria de luto. Valle-Inclán plagiario. La ausencia de su hermano. Otras Coronas. 
CAPÍTULO XV.- Loas al hombre y al poeta. Los homenajes. Andrés Muruais y la música. El Orfeón “Los Amigos”. Una feliz anécdota. Una calle con su nombre. El Premio Andrés Muruais. El olvido. Confusión de identidades.    
TRES POEMAS PARADIGMÁTICOS
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
PRENSA MENCIONADA.
ÍNDICE ONOMÁSTICO.