viernes, 20 de marzo de 2015

La suerte de Jesús Muruais

 Aconteció a Jesús Muruais, tres años antes de su muerte, que obtuvo el primer premio en el sorteo de la Lotería Nacional celebrado el 28 de febrero de 1900. La noticia fue publicada al día siguiente en el Diario de Pontevedra:

El número 4.844 que en el sorteo de ayer obtuvo el premio mayor, se hallaba consignado con carácter de fijo a esta Administración de loterías desde la publicación de la hermosa novela Misericordia del insigne Galdós, que tanto éxito acaba de obtener en el folletín de Le Temps.
Nuestro querido amigo D. Jesús Muruais, casi tan aficionado a la lotería como a la literatura, encontró a la cabeza de la página 216 del mencionado libro el número 4.844, que se le antojó cabalístico.
Jesús Muruais Rodríguez
Desde que apareció la obra en junio de 1897, jugó a ese número, que aunque reacio en obtener premios chicos, no tardó en recompensar con el gordo la constancia del actual poseedor de tres décimos, nuestro citado amigo.
Si «Benina» no fuese un personaje imaginario nacido al calor de la fantasía de nuestro primer novelista, bien merecía un décimo, por ser ella la que con menos fortuna juega a ese número en la citada página de Misericordia.[1]

Dada la curiosa e insólita elección del número, la información anterior fue publicada en los periódicos madrileños del 7 de marzo, El Día, La Correspondencia Militar y El Imparcial, bajo los encabezamientos «Combinación lotérica», «Las Corazonadas y la Lotería» y «Cábalas lotéricas» respectivamente, siendo reproducida exactamente tal cual se había redactado en el Diario de Pontevedra.
En 1900 el décimo estaba premiado con 10.000 pesetas. Jesús Muruais poseía tres décimos de ese número que le proporcionaron la cantidad de 30.000 pesetas. Hemos tratado de averiguar que cantidad supondría hoy esa cifra y hemos llegado a la conclusión que esos 5.000 duros del año 1900 equivaldrían aproximadamente a unos 75.000 euros de hoy en día.
Desafiando todas las leyes matemáticas de la probabilidad, la fortuna vuelve a llamar a su puerta un año más tarde, siendo agraciado con el premio mayor del sorteo del 10 de abril de 1901. En esta ocasión ganó 100.000 pesetas, 300.000 euros de hoy, con el número 7900. En este sorteo también fueron agraciados su esposa y su cuñado Pedro Martínez Casal que también fue favorecido con la misma cantidad.
Muruais regaló a Víctor Said Armesto, que en aquel momento pasaba por dificultades económicas, la cantidad de 5000 pesetas.
Este primer premio de la lotería Nacional fue vendido íntegramente por la Administración de loterías de Pontevedra y estuvo bastante repartido[2].
Esta inusitada fortuna en nada cambió su vida, y en algún periódico se pudo leer:

Le tocó la lotería al literato gallego D. Jesús Muruais. Pero ni por esas se le puso el genio más dulce, pues continuó escribiendo sus aceradas semblanzas y sus artículos biliosos.[3]

Su afición a la lotería[4] y evidentemente una suerte inaudita, supusieron una inyección económica que seguramente incidió en un considerable aumento en los fondos de su ya voluminosa biblioteca, a la que se entregaría con pasión los últimos años de su vida, abandonando cualquier otra actividad debido a la enfermedad que lo mantenía recluido en su domicilio[5].
Dado que todo apunta a que sus rentas familiares eran importantes y su situación económica parecía ser perfectamente solvente, Muruais repartió el premio con muchos de sus amigos, demostrando un talante desprendido y generoso hacia los menos favorecidos por la suerte. Incluso llegó a regalar una participación a una vendedora ambulante de la plaza de Méndez Núñez que se apostaba con su mercancía bajo su vivienda.
Extraído del libro: Historia desvelada de una traducción. El binomio  Millán-Muruais  de José M. Ramos


[1] En efecto, la página 216 del libro de Galdós, comienza precisamente con el número 4.884. El extracto es el siguiente: […]: «…salió Benina, y llevó al poco rato un décimo del [216] 4.844, el cual, visto por los otros, y oído cantar por el ciego, produjo en toda la cuadrilla lotérica la mayor confusión y desconcierto, como si por arte misterioso la suerte se hubiera pasado del uno al otro número […]».
[2] En La Correspondencia Gallega del 11 y 12 de abril de 1901, se da la relación de los afortunados.
[3] En El Orzán de la Coruña del 24 de julio de 1927, se publica este suelto en una sección de efemérides del día.
[4] Increíblemente, el 20 de octubre de 1902 volverá a tocarle la lotería, poseyendo 3 décimos del número 5813, con los que obtuvo 900 pesetas. (Diario de Pontevedra, 21 de octubre de 1902).
[5] Pese a su aparente recogimiento, de vez en cuando participaba en las actividades de la comunidad. Así, con motivo de la tómbola benéfica o Kermesse que en 1897 organizó la “Sociedad Económica de amigos del país de Pontevedra”, donde se impartían clases de forma altruista a adultos, Jesús Muruais aportaría dos floreros de porcelana, un ejemplar de la novela de Feuillet, Julia de Trécoeur encuadernado y ricamente ilustrado y un ejemplar lujosamente editado de Las madres de Daudet. (Reseña aparecida en el Diario de Pontevedra, el 22 de julio de 1897).